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El blog de Eleuterio

La Palabra del Domingo- 6 de enero de 2008

La Palabra del Domingo — Escrito por eleuterio @ 17:36
La Palabra del Domingo

6 de enero de 2008

 Mt 2,1-12    1 Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén 2 y preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo".
3 Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén.

4 Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.

5 "En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta: 6 Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor
entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe
que será el Pastor de mi pueblo, Israel".

7 Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, 8 los envió a Belén, diciéndoles: "Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje".

9 Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño.

10 Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, 11 y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.


12 Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.

 COMENTARIO

Epifanía 

 

1.- Siempre me ha parecido extraño que unos sabios, de lejanas tierras, acudieran a Belén en busca, o mejor dicho, para encontrar, a alguien que no conocían. ¿Qué les podía impulsar a ello?, ¿Qué extraña llamada fue la que les atrajo?   Cuando no sabemos qué responde a algo que nos produce duda o perplejidad echamos mano, en muchas ocasiones, de lo tangible, de lo que puede demostrar aquello y, así, tranquilizamos nuestra conciencia y nuestras ansias de conocimiento.   Y a esto también se le ha pretendido encontrar respuesta. Al parecer, por aquella época un cometa surcó el cielo, indicando el camino a seguir.   2.- Sin embargo, aquí no hemos de fijarnos en el dedo que señala a la luna (en este caso el cometa) sino que la cuestión es muy otra: hay cierto paralelismo, de resultado, entre estos sabios que llegan de oriente y la figura de Tomas, el incrédulo discípulo. Sin embargo, lo que centra la atención es el hecho mismo de esa manifestación  que es, al fin y al cabo, el significado de la palabra epifanía (del griego epifaneia).   3.-¿Qué es lo que hicieron los sabios? Creyeron en la existencia del Mesías sin haberlo visto, tan sólo confiados en la dirección de un astro que les mostraba el camino. Esto es, creyeron sin haber visto, esto es tuvieron Fe. Tuvieron, como dice S. León Magno, docilidad a aquel astro. Y ¿cómo tener docilidad a un astro si no se entiende que está guiado por una fuerza superior a nuestro entendimiento?   4.- Dice el Salmo 71 que “se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra”. Y los sabios, representando a todos aquellos que no pudieron estar presentes en tan magno acontecimiento dieron testimonio, aunque tuvieran que huir para no ser capturados por Herodes (como tantas otras veces, los indefensos son avisados, como lo fue José, por ejemplo, para que huyese a Egipto), dieron testimonio, digo, de, seguramente, los tres continentes que entonces se conocían y abarcar, con eso, a toda la humanidad que se rendía, o postraba, a los pies diminutos de uno niño-Dios.   5.- Pero Herodes es, por decirlo así, la parte humana de la historia. Mientras que los Magos representan la llamada del Espíritu, aquel mandamás judío no era, sino, el más puro grito de la sangre porque con sangre quiso pagar su cólera.   6.-Para nosotros es un buen ejemplo de comportamiento, por una parte, el de los Magos que llegaron desde el oriente del mundo y, por otra, el de Herodes. Depende, pues, de cada cual escoger por una vía: la divina de Dios o la humana del hombre solo con sus egoísmos y particularidades que pueden llevar al desastre, como es el caso ante el que nos encontramos.   

ORACIÓN

 Padre Dios; ayúdanos a saber comprender la importancia de acercarse a ti aunque no te veamos, aunque sepamos de ti por pura fe, tan importante como la de aquellos Magos que acudieron para alabarte sin conocerte, atraídos por tu Espíritu.       Gracias, Señor, por poder transmitir esto       El texto bíblico ha sido tomado del Servicio de Biblia de www.catholic.net   

Relativismo y nihilismo expositivo

Lo que ya publiqué... — Escrito por eleuterio @ 20:36

Artículo publicado en www.debate21.com el domingo 30 de septiembre de 2007 

 

 

 

Relativismo y nihilismo expositivo

Eleuterio Fernández Guzmán

 

 

Como sabemos, en Madrid y en Ibiza, organizadas por el Círculo de Bellas Artes y el Ayuntamiento, respectivamente, se han defecado dos exposiciones en las que se ha procurado ofender lo más posible a los cristianos y dentro de los cristianos a los católicos.

 

La verdad es que la de Madrid era puramente relativista pues ponía al mismo nivel a las religiones que se tienen como tales como si todo fuera igual. Sin embargo sabemos que no todas son iguales sino que unas, por ejemplo, el extremismo islámico, no es muy partidario, que digamos, de las demás y siempre que puede trata de imponerse a degüello, antes, y a base de bombas, ahora, en el siglo XX, Sabemos, por esto, que los medios puede que hayan cambiado pero la negativa distorsión religiosa no.

 

Y la otra, felizmente clausurada, la de Ibiza, es un ejemplo de hasta donde se puede llegar teniendo muy poca vergüenza y tratando de ocultar lo que se hace bajo la capa, tan socorrida, del “arte” que es lo que se usa cuando se quiere disimular alguna barbaridad o, simplemente, una porquería a la que se la etiqueta como elaboración de la imaginación humana. Al contrario, como es el caso, no se trata, sino, de una actividad puramente nihilista de unas personas que, no dando más de sí, se acogen, como siempre, a atacar a personas y símbolos muy queridos por millones de personas.

 

De todas formas, tanto una como otra son expresión, clara, de hasta dónde se puede llegar si se actúa con poca cabeza; si se lleva la ideología izquierdista a niveles a los que nunca se debería haber llevado; si se hace, de una forma de pensar (es un decir, claro) una excrecencia que se expele al exterior intentando contaminar todo lo que toca.

 

Además, las personas que han promovido las Exposiciones de Madrid y de Ibiza han de tener una idea un tanto extraviada de lo que es lo religioso y de lo que eso supone para las personas que nos tenemos por creyentes. Parece, da la impresión, es lo que se muestra cuando se hacen cosas como éstas y cuando se patrocinan o protegen engendros que difícilmente se atreverían a hacerlo en una nación musulmana (son cobardes de pura cepa todos los individuos que hacen esto) que lo pretendido es bastante claro; es, digamos, una muestra de inteligencia francamente mejorable.

 

Digamos, en primer lugar que lo que se trata de alcanzar es una minusvaloración de lo católico porque la equiparación de realidades religiosas sólo puede acabar (eso es lo que pretenden, claro) en una igualdad igualitaria que es, como sabemos, la mejor forma de no dar importancia a nada y de rebajar lo que se quiere criticar. Pero, en segundo lugar, se pretende (¡y vaya si se consigue!) zaherir al catolicismo y a los que nos consideramos hijos de Dios y entendemos que existen algunos aspectos que son, digamos, no muy tocables desde según qué puntos de vista.

 

Por ejemplo, cuando se ponen a la misma altura a San Josemaría, fundador del Opus Dei y a la Beata Teresa de Calcuta con esa persona llamada Jomeini, gran perturbador del orden público internacional, pues a uno le dan ganas de manifestar, con una claridad que lo haga entender, que eso no es posible, que no cuela, que no podemos permitir que hagan una cosa como esa porque es ofender a la verdad y a realidad de las cosas.

 

Por ejemplo, cuando se utiliza la figura de Juan Pablo II Magno para, en Ibiza esto, manipular fotografías de manera que pueda parecer que el pronto santo de la Iglesia Católica (santo súbito se gritaba en los momentos inmediatos a su marcha a la casa del Padre) aparezca en actitudes sexuales explícitas, sólo nos queda decir, además de la pena que nos causa una cosa como ésta y la lástima que nos producen personas que son capaces de hacer eso, que no basta con decir que nos produce profundo asco lo visto. Además, el que se pueda considerar (como lo han hecho) que se trata de “mentes sucias” los que podamos ver lo que evidentemente se ve (a Juan Pablo II sodomizado) es, ya, lo último que nos faltaba por ver. O lo penúltimo.

 

Es, todo esto, un claro ejemplo de cara dura y un intento de provocar la ira. Sin embargo, no va a ser eso lo que van a tener, aunque francamente se lo merecen. Al contrario de lo que ellos piensan, los pensadores (¿?), creadores, patrocinadores, expositores, cómplices y demás individuos de mente negra que han ideado estas cosas, los católicos no vamos, por desgracia, a llegar más lejos de lo que se nos permite sino, muy al contrario, vamos a quedarnos en la simple tristeza y, como mucho, en rezar los todos los culpables.

 

De otra parte, lo que sería conveniente habría sido el acudir, rápidamente, al juzgado de guardia más próximo para interponer la correspondiente denuncia por el escarnio, la mofa y cualquier otro tipo delictivo que se nos pudiera ocurrir que concurriera en este caso de Ibiza porque lo de Madrid es ejemplo de otra cosa: de nuevo orden mundial ideológico.

 

Sin embargo, otra vez van a tener suerte los provocadores pues aún no se ha articulado el remedio legal para esto.

 

Otro sin embargo.

 

Sin embargo, he de decirles que pronto se les va acabar el chollo de que todo les salga “gratis”. La Liga de Defensa Católica les va a parar los pies.

 

Palabra de creyente.


El Domingo de la Palabra - 7 de octubre de 2007

La Palabra del Domingo — Escrito por eleuterio @ 20:33

 

El Domingo de la Palabra

7 de octubre de 2007

 

Lc 17, 5-10


5 Dijeron los apóstoles al Señor; "Auméntanos la fe."
6 El Señor dijo: "Si tuvierais fe como un grano de mostaza, habríais dicho a este sicómoro: "Arráncate y plántate en el mar", y os habría obedecido."
7 "¿Quién de vosotros tiene un siervo arando o pastoreando y, cuando regresa del campo, le dice: "Pasa al momento y ponte a la mesa?"
8 ¿No le dirá más bien: "Prepárame algo para cenar, y cíñete para servirme hasta que haya comido y bebido, y después comerás y beberás tú?"

9 ¿Acaso tiene que agradecer al siervo porque hizo lo que le fue mandado?
10 De igual modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer."


COMENTARIO


Algo de Fe

 

1.-El contacto con el Maestro debía producir una sensación digna de tener en cuenta. Muchos de los que le seguían, viendo lo que decía y lo que hacía, no pudieron, por menos, que decirle, por ejemplo, que les enseñara a orar. Pero también le pidieron otra cosa que, quizá, es lo que primero que se tiene que tener para proceder a orar: Fe, aumentarla.

 

2.-El ansia por querer ser, al menos en esto, en algo parecidos a Jesús es muy comprensible. Si tener fe, si tener más fe, era signo de entrega a Dios y esto era lo que querían los apóstoles de Cristo, nada más lógico que pedir ese incremento en la creencia en Dios, en el creer sin haber visto. Piden lo que, en realidad, necesitaban, aunque quizá sin saberlo.

 

3.-Pero Jesús, echando mano de esos ejemplos sacados de la vida diaria, les pone, para que comprendan, delante de sus personas, al humilde grano de mostaza. Es pequeño, muy pequeño, pero de tan pequeño que es aún es más grande que la fe que ellos tenían. Hay que imaginarse lo lejos que estaban, aún, del Reino de los cielos, al menos de la comprensión de lo que eso significaba, pues tan imposible de creer podía ser para ellos el aceptar el hecho de que aquel árbol se moviera y se plantara en el mar como comprender, en el fondo, lo que él decía.

 

4.-Pero en este texto de Lucas hay algo, no muy escondido, que es lo que, en el fondo, quiere Jesús que comprendamos tanto como quería que lo comprendiesen sus apóstoles: la necesidad de obediencia a la voluntad de Dios.

 

5.-Muy difícil es obedecer, siempre, lo que el Padre Eterno quiere de nosotros porque, muchas veces, somos rebeldes. Nuestra rebeldía, sin embargo, no tiene causa o, más aún, no tiene motivo personal alguno porque todo lo que somos se lo debemos a Dios. Por tanto, incumplir su voluntad sólo puede deberse, o radicar, en una razón: el egoísmo que, como personas, tenemos y hacemos efectivo.

 

Ese el caso del señor y del siervo y el nuestro mismo. Sólo tenemos que poner en lugar del señor al verdadero Señor y en el lugar del siervo a nosotros, verdaderos siervos de Dios aunque no nos demos cuenta o, dándonos, queramos huir de esa obligación.

 

6.-¿Qué tenemos, pues, que hacer?

 

Está escrito, en los Mandamientos y en las Bienaventuranzas, en la vida de Cristo contenida en los Evangelios, en todo lo que se ha dicho desde entonces y contiene el Magisterio de la Santa Madre Iglesia… No se puede decir, por lo tanto, que no tengamos caminos que seguir. Están, por decirlo pronto, bastante claros y determinados. Depende de nuestra voluntad el seguirlos. Pero depende de nosotros, de nadie más. Y esto hay que entenderlo en su justa medida.

 

7.-A pesar de lo que podríamos pensar, después de cumplir con nuestra obligación como hijos de Dios sólo nos queda una cosa que hacer: dar las gracias a nuestro Creador por habernos dado la posibilidad de hacer su voluntad y, también, agradecerle que nos hayamos dado cuenta de eso.

 

Muchas veces esto resulta muy difícil. No hay más que ver el grado de cumplimiento verdadero de la Ley de Dios entre las personas que se dicen creyentes.

 

Lo que nos hace falta es, al menos, algo de Fe.

 

 

ORACIÓN


Padre Dios; ayúdanos a cumplir tu voluntad, a tener Fe para que el cumplimiento de la misma nos sea querido y sentido como necesario para nuestro vivir.


 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto

 

 

 

El texto bíblico ha sido tomado del Servicio de Biblia de www.catholic.net


El Domingo de la Palabra- 30 de septiembre de 2007

La Palabra del Domingo — Escrito por eleuterio @ 20:31

 

El Domingo de la Palabra

30 de septiembre de 2007

 

Lc 16, 19-31

 

19 "Era un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. 20 Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas,
21 deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico... pero hasta los

perros venían y le lamían las llagas. 22 Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado.

 

23 "Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24 Y, gritando, dijo: "Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama."

 

25 Pero Abraham le dijo: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado. 26 Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan; ni de ahí puedan pasar donde nosotros."
27 "Replicó: "Con todo, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28 porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de tormento."

29 Díjole Abraham: "Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan."
30 El dijo: "No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertirán." 31 Le contestó: "Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite."

 

COMENTARIO

La verdadera riqueza del alma

1.-El texto de Lucas en el que se recoge esta parábola y que se nos ofrece hoy para meditar es, quizá, el que mejor enseña lo que, de verdad, debe importar en nuestras vidas de hijos de Dios.

 

2.-Nosotros, en nuestra vida, en nuestro discurrir por el mundo, podemos optar, entre dos posturas, por una de ellas: bien estar a lo que diga, como se decía antes, el siglo o bien estar a las cosas del Espíritu. También resuena, aquí, eso del César y de Dios que tantas veces nos viene al paso cuando hablamos de nuestra Fe.

 

3.-Así, por ejemplo, el rico (que, a veces, se le llama Epulón pero que, para degradarlo, ni siquiera tiene nombre en el Evangelio de Lucas) disfrutaba de los bienes de la vida sin, por ello, preocuparse de los que sufrían. Lázaro estaba en la puerta de su casa pidiendo limosna pero, parece, que nada era destinado, de sus cuantiosos bienes, a sustentar, en algo, la vida del que pedía y sufría.

 

4.-Y Lázaro, pobre en materia pero, seguro, rico en bienes del alma, pasaba los días esperando que, de la mesa de los ricos, de ese rico en concreto, cayese, al menos, aunque fueran unas migajas. Pero nada le era dado, ni siquiera por lástima.

 

5.-Y cuando llega el momento de la muerte, a cada cual le es dado un destino: según hicieron eso recibieron. El uno fue al Hades (infierno) y el otro al seno de Abraham. Entre ellos no había posibilidad de tender ningún tipo de puente porque entre el bien y el mal sólo ha de prevalecer lo bueno, el amor, la caridad, la verdadera riqueza del alma.

 

6.-A pesar de todo, el rico (llamémosle Epulón) trata de enmendar el desastre que había sido su vida y que no había consistido en ser rico, como puede pensarse sino en no hacer uso de su dinero de forma adecuada y correcta. No conviene confundir las cosas porque puede llevar a errores y a malas interpretaciones.

 

7.-Pero, claro, como suele pasar siempre, lo que ya está hecho ya está hecho. Y aunque cualquiera podría decir que Abraham no es bueno ni se porta bien con el rico porque no le permite, siquiera, el pequeño remedio del agua del dedo de Lázaro, lo que importa es el mensaje que nos deja a todos.

 

8.-Tenemos, según dice Abraham, a Moisés y a los profetas para escuchar lo que Dios nos dice. No podemos argumentar que no tenemos medios, siquiera físicos, para conocer la voluntad de Dios. Eso es lo más grave de todo esto: el tener y no querer, poder oír y hacer oídos sordos a lo que se nos dice desde esas instancias divinas.

 

9.-Cada cual puede optar por una cosa o por la otra. En eso Dios nos da libertad, como para todo, y podemos hacer uso de ella o no. El caso es que luego, siendo conscientes de esa posibilidad y de los resultados que puede acarrear escoger, no podemos pedir, como se dice, peras al olmo.

 

ORACIÓN

 

Padre Dios; ayúdanos a comprender el sentido de tu Palabra, para que no podemos equivocarnos como le pasó al rico; ayúdanos a ser fieles a ella y a lo que supone, de bueno, en nuestras vidas.

 

 


Gracias, Señor, por poder transmitir esto

 


El texto bíblico ha sido tomado del Servicio de Biblia de www.catholic.net


O ésta EpC o nuestra Fe

Lo que ya publiqué... — Escrito por eleuterio @ 19:43

Artículo publicado hoy, 9 de septiembre de 2007 en www.debate21.com

 

O ésta EpC o nuestra Fe

Eleuterio Fernández Guzmán

 

Recién está empezado el curso escolar (al menos el de primaria) que, durante 9 meses nos llevará hasta junio de 2008, después de que se celebren las próximas elecciones generales que Rodríguez pretende ganar y nosotros, muchos, lo que queremos es que las pierda y que se pierda, también, él, en cualquier casa rural del norte o del sur, como ha hecho este verano.

 

Pero sobre todas las cosas políticas que podamos echarnos a la cara, que siempre son bastante aburridas y se las ve venir de lejos, hay algo que debería tenerse en cuenta porque está en juego algo más que una simple votación: este nuevo empezar estudiantil trae consigo una levadura de muerte para la fe cristiana y, dentro de ella, para la nuestra que es católica.

 

No se trata, sin embargo, de crispar al personal ni de sembrar cizaña entre los españoles con intenciones electorales ni de sacar ningún tipo de tajada sino, al contrario, de dejar por escrito, una vez más y las que sean necesarias, la gravedad de la situación a la que nos enfrentamos.

 

Cuando nuestros hijos tomen asiento en sus sillas para que algunos profesores les impartan eso que han dado en llamar Educación para la Ciudadanía (o EpC) y que yo llamo Educación para la Borreguería, habrán caído en una gran trampa y nosotros tendremos algo en lo que pensar. Sin embargo, no en todos los casos pasará esto, por desgracia, porque el acomodamiento a la realidad está muy asentado en la sociedad española.

 

¿Podemos, por lo tanto, hacer algo?... porque deber, seguro que debemos, como obligación grave.

 

Está claro que la estructura escolar y la política deja muy poco lugar a la reacción, en general, de la sociedad y que si ésta es escasa, aún se producirá en menor rango o categoría de actuación personal.  Está todo muy bien establecido para que el poder, que lo legitima todo desde la urna, haga lo que, literalmente, le venga en gana, argumentando que las elecciones son para algo y que el resultado producido es el que se ha de tener en cuenta, con todas sus consecuencias.

 

Pero también sabemos, al menos los católicos, que existen leyes que no hay que cumplir porque son, lo que se dice, intrínsecamente perversas. Esas normas, de ellas una es ésta que obliga a cursar EpC, pueden ser exigidas a la población, pero aquellas personas que sabemos, y tenemos conciencia de ello, de que esto no se puede permitir sin hacer nada, hemos de tener, de encontrar, algo que hacer. Nuestra falta de reacción será una señal para el poder de que todo le está permitido. Y eso, sabemos o lo deberíamos saber, es algo que está contra nuestra Fe, contra su misma esencia.

 

Y esto por lo que sigue.

 

Nuestro modo de proceder ha de estar de acuerdo con unos valores, con unos principios, que son nuestra forma de ver la vida. Y esa forma de ver la vida no es una invención del momento, ni está traída a nuestra existencia por la casualidad ni por la modernidad. Tampoco puede tratarse de una adaptación a cada circunstancia como si se tratara de algo hecho por el hombre. No. Esto no puede ser así.

 

Muy al contrario de lo dicho, lo que nos une, lo que hace universal a lo católico, es ese hilo que tiende, desde las Sagradas Escrituras, una conexión entre la humanidad y que se basa, sobre todo, en una conducta, en un proceder, en un decir y hacer de Aquel que vino, que había venido como dijo Él mismo, para perfeccionar la Ley de Dios y no para derogarla; y no para derogarla, repito.

 

Por lo tanto, nadie está en el derecho de preterir la norma divina por el mero hecho de ostentar un interino poder y un humano comportamiento. Por eso no podemos permanecer de brazos cruzados ante la imposición de EpC a nuestros hijos y, sobre todo, al futuro de España porque, sabido es que cuando algo se impone difícil es que, el que devenga propietario de ese poder (aunque sea de forma temporal) se avenga a dejar las cosas como estaban antes de la tropelía producida.

 

Un día de este verano éste que escribe oyó, en programa televisivo, al filósofo Fernando Savater decir que el problema que tenía la jerarquía eclesiástica es que no estaban de acuerdo con el hecho de que la sociedad no siguiese sus indicaciones. Esto dicho como si la Verdad fuera un programa establecido por unas personas en el seno de la Conferencia Episcopal Española y hecha a su antojo.

 

Y cosas como este tipo de pronunciamientos son las que dañan a la Fe porque atentan contra el sentido mismo que tiene aquella y ponen, como quien dice, a los pies de los caballos a las personas que, entregando su vida por los demás, hacen del trabajo que realizan el ejercicio de un instrumento en manos de Dios.

 

Por eso, ahora que se dan los primeros pasos para que nuestros hijos, o los hijos de otros padres, traten de comprender mejor el mundo que les rodea, no podemos permitir que les inculquen ideas como muchas de las que conforman el “ideario” de Educación para la Ciudadanía y que los convertirá, casi seguro, en personas sometidas a lo relativo de la modernidad y al nihilismo más exacerbado. Está en nuestras manos hacer que eso no suceda.

 

Si no es así; si dejamos pasar esta oportunidad de evitar que ni siquiera comience a andar lo que, en verdad, es una aberración moral (conocidos son algunos de los contenidos) y un adoctrinamiento típicamente izquierdista; si permitimos que lo que debería ser una asignatura que enseñara los principios puramente constitucionales y no desviara su punto de mira hacia temas sectarios de determinada ideología en el poder central sea impartida; si no hacemos más que quejarnos sin, siquiera, levantar la voz, no manifestemos luego, cuando el mal ya esté hecho, contrariedad por lo que se podía haber evitado.

 

Nos encontramos ante un nuevo curso para la Fe. Ya no se trata de tener que pedir que a nuestros hijos se les imparta clase de religión sino de algo más grave: de exigir que su contrario no sea obligatorio, por decreto, por ordeno y mando.

 

Ni más ni menos.

 

O ésta Epc o nuestra Fe. No queda más solución que adherirse a una o a otra.

 

Es de esperar que los católicos, con un mínimo de conciencia de serlo, sepamos qué es lo que tenemos que hacer. Al menos eso es lo que se esperan de nosotros, nuestros hijos y Alguien más.

 

Por lo que a mí respecta, yo me quedo con nuestra Fe, y a ésta EpC que le vayan dando ya saben por dónde.

 

Con todo el respeto, claro.


El Domingo de la Palabra- 16 de septiembre de 2007

La Palabra del Domingo — Escrito por eleuterio @ 19:42

El Domingo de la Palabra

16 de septiembre de 2007


Lc 15, 1-32


1 Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle,
2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este acoge a los pecadores y come con ellos." 3 Entonces les dijo esta parábola.
4 "¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? 5 Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; 6 y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido."

7 Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión. 8 "O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? 9 Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido." 10 Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta."

11 Dijo: "Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda.


13 Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.
14 "Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad.


15 Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. 16 Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. 17 Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre!
18 Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. 19 Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." 20 Y, levantándose, partió hacia su padre. "Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. 21 El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo."


22 Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies.
23 Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron la fiesta.
25 "Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas;


26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
27 El le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano."  28 El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. 29 Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos;
30 y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!"
31 "Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; 32 pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado


COMENTARIO

Hijos pródigos


1.- Como Jesús dijo en más de una ocasión, de lo que sabemos y que ha quedado por escrito porque, seguramente, otras también lo diría, él había venido, sobre todo, más que nada, para recuperar a las ovejas que se habían perdido. Si consideramos a Cristo como al Buen Pastor, está claro que  su labor estaba perfectamente definida.

 

2.- Como era su costumbre y para que los demás comprendiesen lo que quería decir utilizaba la parábola para hacerles entender algo que es muy importante en la vida de las personas y que, por supuesto, trataba de transmitir a sus contemporáneos: a veces podemos huir del lado de Dios pero siempre podemos volver.

 

3.- Para explicarse con claridad les pone tres ejemplos con los que quiere que sepan que nada está, hablando del espíritu, definitivamente perdido.

 

De los 3 que les pone, los primeros son para preparar el que, al fin, es el más importante de todos y el más conocido por todos: la parábola del hijo pródigo. Siempre prevalece, sobre lo dicho, la conciencia de que Dios siempre espera nuestra conversión, nuestra vuelta de la pérdida.

 

4.- Es bien cierto que la aventura que corrió el hijo pródigo es muy conocida por todos porque la hemos oído muchas veces y nos ha hecho pensar otras tantas sobre qué es lo que eso supone para nosotros. Por eso, nada se va a decir de la misma porque, además, ya está copiada arriba. Sin embargo, sí que es necesario decir algo de su significado, de su eficacia en nuestra vida porque, seguro, la tiene.

 

5.-¿Cuántas veces hemos hecho como el hijo que se marcha de la casa de su padre? ¿En cuántas ocasiones hemos abandonado el lado bueno de Dios porque nos ha llamado la mundanidad y hemos oído su canto de promesa falsa? ¿Cuántas veces hemos corrido, exhaustos, por el camino de la vida, sin mirar si Dios se quedaba lejos de nosotros porque no nos convenía que nos acompañase? Éstas son, también, formas de irse, de marcharse de la Palabra de Dios, de la influencia de Jesucristo, de la Verdad misma.

 

6.-Sin embargo, hay algo que resulta muy importante decir aquí: es muy posible que caigamos en eso dicho antes porque somos seres humanos y, muchas veces, nos dejamos llevar por nuestros sentimientos y pasiones que no siempre acuerdan con la voluntad de Dios. Pero si eso nos puede pasar, que nos pasa, también debemos saber dos verdades: Dios siempre nos perdona pero, sobre todo, Dios siempre nos espera.

 

7.-Que el Creador, nuestro Padre, siempre nos perdona es algo que conviene que tengamos claro. Pero la claridad que hemos de tener sobre esto no es en el sentido equivocado: Dios nos perdona pero le gusta, por así decirlo, que no caigamos en eso que, luego, tiene que ser perdonado. Lo que se quiere decir es que es mejor no caer para no tener que levantarse pero que si llegamos a caer hemos de saber que podemos levantarnos. Ya se sabe que mejor cristiano no es quien no peca nunca sino que el que, cuando peca, pide perdón, se levanta y sigue adelante.

 

8.-También es importante, para nuestro desarrollo espiritual, reconocer que Dios nos espera siempre y que, a su vez, espera de nosotros que manifestemos la voluntad de volver a su lado que dejamos sea por la circunstancia que sea. Por eso resulta crucial querer volver y sentir la necesidad de estar junto a Dios de donde nunca debimos partir, como hiciera el hijo pródigo de la parábola.

 

9.-Por lo tanto, que a cada cual le digan algo las parábolas que Jesús nos dice en este texto de Lucas. Seguramente todos hemos sido pródigos pero, y esto es una pena, no todos han querido volver al lado de Dios.

 

ORACIÓN

 

Padre Dios; ayúdanos a no ser pródigos pero, sobre todo, ayúdanos a no escapar, por miedo a la responsabilidad que eso supone, de tu lado:; ayúdanos, también, a volver cuando, a pesar de todo, hayamos corrido en busca del vacío y de la nada.

 

  

Gracias, Señor, por poder transmitir esto

 

 

 

El texto bíblico ha sido tomado del Servicio de Biblia de www.catholic.net

 


El Domingo de la Palabra - 2 de septiembre ce 2007

La Palabra del Domingo — Escrito por eleuterio @ 23:23

El Domingo de la Palabra

2 de septiembre de 2007

 

Lc 14, 1.7-14

 

1 Y sucedió que, habiendo ido en sábado a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando.

 

7 Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola:
8 "Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, 9 y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: "Deja el sitio a éste", y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto.
10 Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba." Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. 11 Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado."


12 Dijo también al que le había invitado: "Cuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te inviten a su vez, y tengas ya tu recompensa.
13 Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; 14 y serás dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensará en la resurrección de los justos."

 

COMENTARIO

Ciertas formas de proceder

1.- Muchos de los contemporáneos de Jesús observaban lo que hacía porque, en algún caso, querían aprender de lo que decía. Sin embargo, bastantes de esos que trataban de comprender lo que les estaba comunicando no lo hacían por bien sino, al contrario, para poder hacerse con él improvisando alguna trampa dialéctica, de lenguaje.

 

2.-A lo largo de su vida pública Jesús dio, digamos, muchos consejos para poder, en primer lugar, desenvolverse en la vida común pero, también y sobre todo, para poder estar, siempre, en estado espiritual adecuado para cuando fueran llamados al tribunal de Dios. Algunos de esos consejos lo eran destinados al que recibe pero también al que da, pues tanto uno como otro han de tener una actitud correcta y adecuada ante la vida que viven.

 

3.- Así, para el que recibe, y, en general, para toda aquella persona que, de alguna manera u otra, sea agraciada con algún bien material o, de otra forma y como es el caso, una invitación a una comida, resulta, es, de una importancia comportarse de una manera muy especial: de forma humilde.

 

4.-La humildad, para Jesús y, así, para el cristianismo, resulta una virtud notable pero, a la vez, muy difícil, casi siempre, de hacer efectiva. El ser humano mantiene, mantenemos, una relación con los demás que algunas veces deja mucho que desear en cuanto al cumplimiento de aquella. Muchas veces nos comportamos de una forma altanera, seguramente por encima de nuestras posibilidades humanas, despreciando algún tipo de beneficio (material o espiritual) porque nos consideramos capaces de todo. No nos comportamos, por eso, de forma humilde y sí, al contrario, con una supervaloración de nosotros mismos que es muy posible no acuerde con la realidad.

 

Por eso la humidad es tan importante para Jesús y, por eso mismo, para nosotros.

 

5.-Pero, claro está, los consejos no iban dirigidos, sólo, para el que recibe sino, más bien, para el que da, el que ofrece, el que entrega algo de sí a los demás (de la forma que sea ese dar o darse)

 

Para esas personas hay algo que recompensa su ofrecerse que es mucho más importante que recibir algo de alguien: el agradecimiento de aquellas personas a las que se les hace un bien tiene un nivel de expresión de amor que vale más que lo que otro, de igual nivel social, puede hacer para corresponder a su dádiva.

 

6.- Es mejor, por eso, dar sin esperar nada a cambio porque lo que se obtiene, ese sentirse bien consigo mismo sabiendo que se ha hecho lo adecuado, vale más que, por decirlo así, todo el oro del mundo.

 

Dice Jesús, de esto, en este texto de Lucas, que la verdadera recompensa no está aquí (se sobreentiende esto, claro) sino en el momento en que resuciten los justos. Habrá que entender que quiere decir el Maestro que las personas que se comportan como el que invita (entiéndase esto de todas las formas posibles) a quien no va más que a agradecer el favor hecho sin recibir nada de esos invitados lo hacen correctamente y serán considerados (al menos en este aspecto) “justos” y, según parece, el mejor porvenir está preparado para ellos.

 

7.- Por eso, ante estos versículos del médico de Pablo podemos preguntarnos si nosotros alcanzamos, con nuestros actos y omisiones, esa humildad tan necesaria en nuestra relación con los demás y si, por otra parte, correspondemos con bien a aquellos que, sabemos, lo mucho que van a hacer, por nosotros y en respuesta de ese bien, con un agracedimiento que no es material pero sí espiritual.

 

ORACIÓN

 

Padre Dios; ayúdanos a comprender el verdadero sentido de la humildad y, entonces, a ser humildes y también misericordiosos; ayúdanos a vencer la voluntad de estar a bien sólo con las personas que nos pueden beneficiar y mostrar amor por aquellas de las que, sabemos, no vamos a recibir nada material a cambio de nuestros actos.

 

 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El texto bíblico ha sido tomado del Servicio de Biblia de www.catholic.net


El Domingo de la Palabra - 29 de julio de 2007

La Palabra del Domingo — Escrito por eleuterio @ 19:09

El Domingo de la Palabra

29 de julio  de 2007

 

Lc 11, 1.13


1 Y sucedió que, estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: "Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos."


2 El les dijo: "Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, 3 danos cada día nuestro pan cotidiano, 4 y perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación."


5 Les dijo también: "Si uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: "Amigo, préstame tres panes, 6 porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle", 7 y aquél, desde dentro, le responde: "No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos", 8 os aseguro, que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos se levantará por su importunidad, y le dará cuanto necesite."


9 Yo os digo: "Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.
10 Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.


11 ¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra; 12 o, si pide un huevo, le da un escorpión?
13 Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!


COMENTARIO

 

Pidiendo para recibir


1.-Este texto de Lucas que el Calendario Litúrgico nos propone para este domingo es crucial pues nos plantea un tema que, para un cristiano, para un hijo de Dios que se siente así y se reconozca en eso, le lleva a escenarios de Verdad que iluminan su vida: la oración, el pedir, el esperar, el recibir.

 

2.-Es muy lógico que los discípulos, aquellos que estaban más cerca, al principio, quisieran saber cómo podían orar porque, seguramente, vieron muchas veces dirigirse, en oración, a su Padre, a Cristo. Por eso le hacen esa, a modo, de pregunta: ¿cómo oramos?; “enséñanos a orar”, eso le dicen, porque, sin duda, también ellos quieren hacer como hace el Maestro y la única persona que les puede informar y formar sobre eso es el mismo Jesús.

 

3.-Y Jesús, lleno de esa sabiduría que, por ser Dios hecho hombre, le adornaba, no tuvo muchos problemas para decirles cómo se tenían que dirigir a su Padre. Al enseñarles el Padrenuestro, esa oración tan clara y tan sencilla, en la que pedimos tanto y de la que esperamos tanto, a la que nos acogemos en momentos de necesidad o en la que nos vemos reflejados,  no sólo les dijo cómo debían, con qué oración, sino que, yendo más allá de su inicial respuesta, les dice eso que, miles de años después, sigue siendo guía de algunos miles de millones de personas en todo el mundo.

 

4.-No vamos, ahora, a decir nada del Padrenuestro porque cualquier persona que lea esto sabe, perfectamente, el sentido que tiene y lo que significa pues es, por su obviedad, por su simplicidad, ejemplo de hasta dónde puede llegar la sabiduría de Dios porque ¿cómo algo que contiene tan pocas palabras puede tener tanto sentido y dar tanto sentido a nuestra vida? Cada cual sabe qué responder a eso y por eso se deja al pensamiento de cada cual.

 

5.-Pero, además, Jesús hace efectiva esa forma de pedir para que comprendiesen que no se trataba sólo de hablar sino de que esa oración tenía que tener reflejo en sus vidas. Los ejemplos del amigo que pide, que bien puede ser el hijo de Dios que pide a Dios, y el del padre que da a su hijo cosas que a lo mejor no merece pero que por ser su hijo no puede hacer otra cosa, nos sirven, muy bien, para comprender lo que quiere decir el Maestro.

 

6.-Es importante la insistencia, la perseverancia, en la oración porque con ella nos acercamos mas a Quien queremos. Perseverar en el pedir a Dios es garantía de ser escuchados, por eso el ejemplo del amigo que insiste, que pide sin cansarse.

 

7.- Pero el ejemplo del padre que da al hijo lo que le pide es, también muy importante para nosotros, porque nos muestra que Dios siempre, a pesar de los pecados en los que podamos caer, siempre estará con nosotros. Pero se requiere pedir perdón, estar, en ese sentido, a su lado. Y para eso esta la oración, para eso nos enseña Jesús el Padrenuestro.

 

8.- Este texto de Lucas es muy rico por lo que nos dice, por lo que Jesús hizo por sus discípulos, por eso deberíamos entenderlo, porque nos conviene, aunque sea egoístamente, como hijos de Dios.

 

ORACIÓN


Padre Dios, ayúdanos a comprender la oración que nos enseñó tu hijo Cristo y a hacerla efectiva en nuestras vidas y en las vidas de los demás. Ayúdanos, Padre, a creer en ti y en lo que nos dice esa oración.

 


Gracias, Señor, por poder transmitir esto

 

 

El texto bíblico ha sido tomado del Servicio de Biblia de www.catholic.net


El Domingo de la Palabra- 22 de julio de 2007

La Palabra del Domingo — Escrito por eleuterio @ 19:10

 

El Domingo de la Palabra

22 de julio de 2007


 

Lc 10, 38-42

 

38 Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. 39 Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, 40 mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude."
41 Le respondió el Señor: "Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; 42 y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada."


 

COMENTARIO

 

Lo mejor

 

1.- El episodio de Marta y María es más que conocido. Jesús se acerca a su casa, seguramente para descansar y visitarlas. Pero para el Maestro, ningún momento puede dejarse perder porque sería como dejar irse un rastro de Dios. También aquí aprovecha para enseñar algo muy importante que Marta, en ese momento, no entiende

 

2.- Bien sabemos que en la vida pueden mantenerse actitudes diversas y que nosotros mismos podemos actuar de forma distinta según en qué momento nos encontremos. La naturaleza humana está hecha de instantes de entrega y de momentos de dejación (de la que sea).

 

3.-Podemos imaginarnos a Jesús, entrar también en aquella escena como participantes escuchadores y aprendices, sentado, explicando la Palabra de Dios y aleccionando mediante parábolas para ver si era posible que aquellos corazones, algunos más de piedra que otros, pudieran entender lo que les decía. Y mientras, Marta, atareada, iba y venía, traía algo con qué comer, algo con qué beber. Todos podemos mirarla en su gran trabajo de mujer hacendosa.

 

4.-Pero Marta no parece estar de acuerdo con su especial situación: mientras todos, incluida su hermana María, escuchan al Maestro y conocen cosas antes nunca oídas y ni siquiera dichas ella está, algo cansada ya, trajinando por la cocina y el resto de la casa y sólo cuando acude donde están los demás para llevarles algo que entretenga su estómago, puede regalarse el oído con las palabras de Jesús.

 

5.-Sin embargo, Cristo no pierde, digamos, ripio, de lo que pasa. Con ese sentido tan especial que le hacía conocer lo que pensaban los otros sin necesidad de preguntárselo, ve a Marta trabajando pero también se da cuenta de que no lo hace con gusto, sino como obligada, al igual que nosotros que, sin darnos cuenta quizá de lo que hacemos, no manifestamos alegría cuando arrimamos el hombro para ayudar a los demás y actuamos como si nosotros fuéramos los seres más importantes y necesitados del mundo. Egoísmo en estado puro.

 

6.- Trata, Jesús, de calmar a Marta, que ya está perdiendo los nervios y le muestra, al amigo, el enfado que tiene. A pesar de esto, le llama Señor, que es señal inequívoca de que sabía que no era una simple persona sino alguien Enviado por Dios. Ella, en su actitud de servicio protestado, también sabía eso. Y esto ya es un gran avance en cuanto a la Fe.

 

7.- De todas las cosas que podemos hacer, de todo aquello que podemos llevar a cabo (trabajo, oración, escucha de la Palabra de Dios, etc) ¿qué es lo más importante? podríamos preguntarnos nosotros y nos pregunta, directamente, Jesús. Podemos dar un paso más e inquirir, a nuestro corazón, si le damos más importancia al mundo, en el que, indudablemente vivimos, o a Dios, refugio nuestro y Padre nuestro. Jesús lo tenía bastante claro y así se lo hace saber a Marta.

 

8.- Bien dice Jesús que entre las necesidades que tenemos (lo cual incluye materiales y espirituales) sólo hay una a la que le debemos dar la total importancia. Es de entender que no es que las demás no la tengan sino que la más importante es, precisamente, la escucha (y, si es posible, la asimilación, aprendizaje y práctica) de la Palabra de Dios. Eso es lo que destaca el Maestro, y eso es lo que le muestra a Marta, para que se calme y comprenda, de verdad, qué es lo que tiene, también, ella que hacer.

 

9.-El mundo y Dios. A veces tenemos que escoger y dar prioridad a lo que, de verdad, vale la pena. Ahora bien, el Padre Eterno también nos da libertad para hacer una cosa o la otra. Eso, escoger a Dios sobre el mundo, nunca se nos quitará; nunca sino, al contrario, se nos ha de tener como bueno, como lo que, en realidad, teníamos que haber hecho.

 

ORACIÓN

 

Padre Dios: ayúdanos a escogerte a ti por sobre el mundo, a valorar la importancia que tu Palabra tiene para nuestra vida y para aprender, así, y reconocer, también, en nosotros, la huella de tu paso por el mundo para ver que eso es lo más importante para nuestra vida.

 

 

 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El texto bíblico ha sido tomado del Servicio de Biblia de www.catholic.net


El Domingo de la Palabra - 15 de julio de 2007

General — Escrito por eleuterio @ 21:49

El Domingo de la Palabra

15 de julio de 2007

 

 

Lc 10, 25-37


25 Se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: "Maestro, ¿que he de hacer para tener en herencia vida eterna?"


26 El le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?"
27 Respondió: = "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas = y con toda tu mente; = y a tu prójimo como a ti mismo." =


El Domingo de la Palabra -8 de julio de 2007

La Palabra del Domingo — Escrito por eleuterio @ 23:07

El Domingo de la Palabra

8 de julio de 2007

 

 

Lc 10, 1-12.17-20

 

1 Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.


2 Y les dijo: "La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. 3 Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.


4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. 5 En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa."6 Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros.


7 Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa.8 En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; 9 curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros."10 En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: 11 "Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca."

 

12 Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.   

 

17 Regresaron los 72 alegres, diciendo: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre."

 

18 El les dijo: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
19 Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño; 20 pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos."

 

COMENTARIO


Mieses y obreros


1.- Jesús no se limitó a predicar sino que, en su caso, también dio trigo. Pero el trigo que dio no era, sólo, del que quita el hambre física sino del que quita el hambre espiritual y llena el corazón de dicha y gozo. De ese pan del que pedimos en el padrenuestro, el pan de Dios, el maná para el alma.

 

2.-Sabemos que hay mucho trabajo que hacer para que los que no conocen a Dios ni a Jesucristo, su Hijo, o los que, conociéndolo, lo han olvidado porque les plantea dificultades para su vida de hombre; que es, evidente, mucho lo que hay que trabajar para ello. Por eso dice Jesús eso de que “la mies es mucha”. Bien lo sabemos. Pero también sabemos que hay pocas personas, en relación a la mies, que quieran, siquiera, dar algo de su tiempo para dedicarse, digamos, a trabajar por el Reino de Dios.

 

3.-Jesús envió a aquellos 72 discípulos como si fueran corderos que entre lobos van a vivir. Esto lo que, en realidad, debía querer decir es que aquellas personas, que debían ser mansas y humildes de corazón, iban a enfrentarse con peligros algo más que supuestos. Muchos odiaban, odiarían, a aquellas personas que querían transmitir un mensaje de alguien que había sido condenado por blasfemo y por proclamarse Hijo de Dios. Algo tan terrible como eso, excusa vana de los transgresores de la Ley de Dios, les iba a perseguir siempre. Eso ya lo dijo el Mesías.

 

4.-Jesús sabía que algunas personas los recibirían bien pero que otras no lo harían, sino al contrario. Debían, pues, predicar, entre aquellos que, viendo luz de Dios en los enviados, podían ser receptivos al mensaje divino. A las otras personas sólo se les comunicaría que, aunque ellas repudiaran lo que les venían a decir y a enseñar, de todas formas Dios iba a cumplir su promesa y les enviaba su Reino incluso a ellas. Esa era su misericordia, ajena a los sacrificios que se le pudieran ofrecer. 

 

5.-Como era de esperar, aquellas personas que habían sido “enviadas” por Cristo volvieron de trabajar en la mies. Y mostraron a Jesús como aquello que les había dicho se había convertido en realidad. Incluso los demonios se sometían sólo con nombrarlo, ¡sólo con nombrarlo!, lo cual decía mucho de Quién era. Mayor prueba de su filiación y de su divinidad no cabía.

 

6.- Pero, a pesar de esto, Jesús, que tenía las cosas bastante claras, les baja, por así decirlo, de la nube en la que debían estar al ver lo que, aunque fuera en su nombre, podían hacer. Lo que importaba, lo que les debía importar, no era hacer aquellas cosas de hombres sino del hecho de que sus nombres estuvieran “escritos en los cielos” porque esa era la única forma de gozar de la vida eterna.

 

7.- Jesús, como era su costumbre, no sólo oraba sino que recomendaba oración. Comenzó, antes de enviar a aquellos 72 diciendo que pidieran a Dios, dueño de la mies, para que enviara obreros a esa mies. Y eso no es, sólo, indicación a aquellas personas sino a todas las que, hoy día, nos sentimos hermanos suyos e hijos del mismo Dios. Orar y trabajar; trabajar y orar.