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Nuestras Mascotas

Este blog está destinado a resolver dudas frecuentes a los propietarios de pequeños animales. En ningún caso sustituye la consulta clínica con su veterinario.

NUTRICIÓN en el GATO

nmelchor | 06 Mayo, 2007 19:02

 

Los gatos no son perros pequeños, aunque ambas especies pertenecen al orden de los carnívoros. El perro, en su estado natural, se comporta más bien como un omnívoro (come de todo, como los humanos), mientras que los felinos son carnívoros estrictos.

 Esto hace que la especie felina presente una serie de peculiaridades que la diferencian de la canina:

  • Los gatos requieren doble cantidad de proteínas en su dieta que los perros, ya que metabolizan una parte importante de éstas en glucosa.

  • Necesitan mayor cantidad de arginina para poder eliminar el exceso de amoniaco del organismo.

  • No pueden sintetizar taurina, necesaria para el metabolismo de los ácidos biliares.

  • No pueden sintetizar ácido araquidónico a partir de linoleico, por lo que necesitan ingerir gran cantidad de grasas animales.

  • No son capaces de sintetizar niacina (vitamina B3).

  • Requieren cuatro veces más vitamina B6 que los perros para poder transformar las proteínas ingeridas en glucosa

De forma libre el gato dispone de un exceso de comida y él mismo se administra su ración diaria. El gato doméstico depende de su propietario para recibir su alimentación. Por lo tanto, debemos administrarle una dieta completa y equilibrada para sus necesidades, con cantidades precisas de aminoácidos, grasas, minerales y vitaminas, además de fibras no digeribles para facilitar la evacuación de las heces.

Hoy en día se ofrece en el mercado una gama muy amplia de alimentos preparados, que van desde los que sustituyen a la leche materna hasta los destinados a gatos ancianos, pasando por los específicos según tamaños, razas y condiciones especiales de cada animal (castrados, obesos, etc). No come lo mismo un gato sedentario que otro más activo, una gata preñada o que está amamantando, un gato de mucho pelo a otro de pelo corto. A la facilidad con que permiten alimentar al animal, estos productos añaden la tranquilidad en cuanto a la apropiada alimentación del gato, puesto que no sólo están pensados para facilitar una alimentación correcta, sino también para prevenir los malestares digestivos.

Si nos encontramos con un gatito de unos 20-30 días que no tiene su madre para poder alimentarle, o ésta no puede hacerlo por algún motivo, y nos vemos obligados alimentarlo de forma artificial, deberemos buscar sustitutos a la leche materna lo más parecidos a ésta. La leche de vaca no sirve pues los gatitos, a igual que los perros, no son capaces de digerir la lactosa como lo hacemos las personas, la leche de vaca tiene mucha lactosa y le puede producir problemas digestivos (diarreas, vómitos, etc.). Además, la leche de gata es más concentrada que la humana, por lo que si le daños leche en polvo para niños (leche maternizada de farmacia), no estaremos cubriendo todas las necesidades de gatito.

A partir del primer mes de vida, el gatito ya empieza a comer alimentos sólidos, podemos decidirnos por alimento seco (pienso) o húmedo (latas). Los secos se conservan mejor y por más tiempo. También podemos practicar una forma mixta de alimentación, en la que se le administra una ración de comida en lata en un momento determinado del día y además se le deja una cantidad de comida seca para que pueda alimentarse a su antojo. En cualquier caso, observaremos que el gato raramente ingiere toda su comida de una sentada, y es más probable que vuelva varias veces durante el día para tomar un poco.

Es un error darles restos de nuestra comida puesto que las necesidades nutritivas del gato no quedan cubiertas. Además hay que proporcionarles un complemento a base de ácidos grasos y otros componentes lubricantes para facilitar la evacuación de las bolas de pelo (tricobezoares).

 La obesidad felina es menos frecuente que la canina puesto que el gato está más capacitado para autorregular su ingesta. Se ha descrito que la obesidad felina es un trastorno del comportamiento: el animal que está solo en casa se aburre y come de forma obsesiva. Debido a que es más fácil prevenir que el gato engorde que intentar adelgazarlo después, es una buena idea pesarlo de forma regular.  

Resumiendo, ¿Qué deben saber los propietarios de gatos sobre su alimentación?

  • Para conseguir la mejor nutrición posible de la mascota felina, se debe elegir una dieta adecuada y, si al gato le gusta y le sienta bien, tenemos que decir a nuestros clientes que es mejor no cambiarla.

  • Así mismo, deben suministrarle un alimento de alta calidad y adecuado para la etapa de vida del animal y su condición (castrado, etc.).

  • Es recomendable que se le pese cada vez que acude a la consulta, ya que es la mejor forma de controlar la obesidad.

  • Nunca se debe dar comida de perros a los gatos. Por otro lado, si una familia tiene ambas especies en casa, debemos aconsejarles que coloquen los comederos de los gatos en alto para que los perros no puedan acceder a ellos.

  • No es necesario dar suplementos. Las dietas, por sí solas, son nutricionalmente completas y equilibradas. La ingesta de suplementos innecesarios sólo las desequilibraría.

  • Si el propietario del gato quiere darle alimentos caseros, la proporción de éstos en la dieta total del animal no debe superar el 25%.

  • Nunca, bajo ningún concepto, se debe restringir el agua.

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